INSTITUCIONAL - IDEARIO

IDEARIO

Impronta de los conductores

El Colegio Inglés Horacio Watson- además de ser un centro de instrucción y formación- es un centro de cultura, por consiguiente estimula en los alumnos el interés por aprender, el deseo de leer y enriquecer la cultura general. A través del Programa de Lectura Silenciosa Sostenida, fomenta la lectura, equipa continuamente su biblioteca e implementa actividades literarias. Por otra parte, promueve viajes al extranjero, estimula las salidas culturales y eventualmente organiza ferias de ciencias, artes y libros.

Tanto el fundador: Horacio Watson, como su única hija: Inés Watson de Segat y su esposo Luciano Segat, han sido apasionados lectores, interesándose también por la música, la danza y las bellas artes. Lo mismo sucede con la nieta del fundador: Silvia Inés Segat, actual Directora General, y esto dotó a la Institución de una impronta cultural-artística significativa.

• Motivos para elegir al Colegio Inglés Horacio Watson

A lo largo de sus cien años, los padres nos han elegido por la enseñanza del idioma inglés; los deportes y la informática. Otros motivos importantes que los lleva a elegirnos, son el clima familiar y distendido, además del prestigio y conducta ética sostenida a lo largo de nuestros cien años.
• ¿Qué esperamos de los directivos y maestros?

Que en su trabajo cotidiano reflejen estos valores: creatividad, capacidad, apertura al cambio, lealtad, sentido de pertenencia, flexibilidad, responsabilidad, afecto, solidaridad, actitud positiva, capacidad de reflexión y conducta honesta, con el mismo grado de importancia.

•¿Qué esperamos de los alumnos?

Que a lo largo de su trayectoria escolar incorporen y encarnen los mismos valores que esperamos de sus educadores.

• Importancia de la mirada macro para el futuro inmediato y mediato

El cuerpo directivo tiende siempre a una mirada macro del Colegio, lo cual implica alejarse de lo cotidiano, para detenerse a pensar en proyectos con vistas al futuro inmediato y mediato, que involucren a la Institución en su totalidad. De esta manera, nuestros alumnos estén equipados desde hoy para desarrollar su proyecto de vida en el futuro.

No es disparatado pensar que en 2030 (o quizás antes), la Tierra no será el único planeta habitable y las sociedades humanas habrán sufrido enormes transformaciones, ya sea positivas como negativas; por lo cual preparar a nuestros alumnos para ser capaces de desplegar su talento y creatividad, siendo flexibles al cambio, implica tanto un desafío como una responsabilidad ineludible de parte de los educadores Watson.

• Los criterios de evaluación

Si bien el estilo de conducción difiere según la personalidad de cada directivo, ellos se preocupan por consensuar los criterios para evaluar a los alumnos y a los docentes, de tal suerte que las evaluaciones se constituyan en instrumentos confiables.

• Relevancia de la capacitación continua

El Colegio reconoce el valor y la importancia de que el cuerpo directivo y docente se capacite de manera continua, ya sea adentro como afuera de la Institución.

• Participación de los padres

El Colegio se preocupa por incluir a los padres democrática y razonablemente; atender en tiempo y forma las demandas urgentes e importantes, posponiendo prudentemente las demandas no urgentes y no importantes. Por otra parte, busca los medios para convocar a los padres con el fin de ayudarlos a integrarse a sus pares, reforzar los vínculos, favorecer el sentido de pertenencia al Colegio y también para trabajar proyectos en conjunto familia-escuela.

• Pautas disciplinarias

El Colegio siempre se caracterizó por tender a una disciplina que podría caracterizarse como moderada. Establece y se empeña en sostener pautas claras y precisas, de orden y respeto mutuo.

• Importancia de adaptarse a los tiempos, manteniendo el ideario

Si bien el Colegio es una institución antigua, vive en un continuo proceso de adaptación a los tiempos presentes, y al mismo tiempo lucha por preservar sus tradiciones y valores. Frente a la fórmula que propone el sistema: tener éxito y mucho dinero sin esforzarse demasiado, el Colegio se propone- y procura sostener - el estudiar y esforzarse siempre para alcanzar las metas propuestas.

• Cuánto y por qué exigir

El C.I.H.W. exige a los docentes y a los alumnos no por la exigencia misma, sino para estimular en cada uno la constante aspiración a logros superiores.

• Flexibilidad y sentido común para elegir e implementar nuevos métodos de enseñanza

El Colegio incorpora nuevos métodos, valiéndose siempre de criterios flexibles y del sentido común, con esta consigna: aplicar de cada metodología lo que es útil, desechar lo que no lo es, modificar lo que merece ser modificado para que se adecue a la realidad institucional.

• Las demandas externas

El Colegio responderá a ellas, siempre que aporten a la formación e instrucción de sus alumnos, y concuerden con la realidad socio-económica argentina.

• Cómo se resuelven las dificultades académicas y/o socio-emocionales que detectamos en nuestros alumnos

Una vez que los docentes detectan alguna dificultad de aprendizaje y/o afectivo-emocional, informan a los directivos correspondientes y citan a los padres con el fin de orientarlos para buscar ayuda profesional. Si el alumno empieza un tratamiento, el Colegio se mantiene comunicado con los profesionales para consensuar estrategias que lo ayuden. El Colegio es paciente en esperar resultados, y también espera que durante el proceso de recuperación del hijo, los padres apoyen la gestión institucional.

• La celebración de fechas patrias.

La conmemoración de las mismas es precedida por un trabajo de investigación que conducen los docentes, con el propósito de que los alumnos pregunten, reflexionen y elaboren sus propias conclusiones.
Los docentes apelan a su creatividad para que dichos actos sean dinámicos y educativos.

• Carteleras

Las mismas tienen como fin comunicar de una manera clara, atractiva y breve sobre temas interesantes, y hacer anuncios sobre la vida escolar. Es deseable que los docentes preserven criterios estéticos y renueven las carteleras de manera permanente, logrando la particitación de los alumnos.

• El uso del uniforme y el aspecto personal

Se espera que todos los alumnos y docentes cuiden su aspecto personal. El uniforme identifica a los docentes y alumnos con la Institución; por consiguiente la imagen exterior deberá reflejar siempre una persona prolija y aseada.

• Mención especial

Una mención especial en nuestro ideario merecen los exalumnos, cuyas primeras promociones datan de 1918.
Estimamos que a lo largo de nuestros primeros cien años egresaron, ya sea de 7mo. grado como de 5to. año, aproximadamente dos mil ochocientos alumnos.
Mientras cursaron sus estudios, fueron la constante fuente de inspiración del trabajo de los docentes. Después de egresados, son los que con sus visitas periódicas nos gratifican constantemente. Otros tantos, al inscribir a sus hijos en el Colegio, nos dan a entender que la experiencia personal ha sido tan valiosa para sus vidas, que desean lo mismo para sus hijos.
Con los exalumnos Watson, una vez más se hace patente nuestro lema: “Como siembres, cosecharás”.


The Horace Watson School ethos

Besides being a centre of training and education, Horace Watson School is a cultural centre that encourages its students to develop an interest in learning, reading and the enrichening of their general culture. Through the Sustained Silent Reading Programme, for instance, the School promotes reading for pleasure; equips its library and implements literary activities both in Spanish and English. On the other hand, the School fosters journeys abroad; stimulates cultural outings and organizes Art, Science and Book Fairs. The founder’s granddaughter and current School Principal, Silvia Inés Segat, having inherited her parents’ and grandparents’ interests in reading, music and the fine arts, has provided the School  with a strong cultural and artistic philosophy. On the other hand, the School encourages its directors to get away from the normal daily perspective every now and then, in order to think of projects with an eye to the immediate and distant future.

The School prepares the students to be capable of deploying their talent and creativity and also of being responsive to change, so as to enable them to interact in a world where in less than thirty years from now, the Earth will not be the only habitable planet and the human societies will have suffered huge transformations. This implies both a challenge and an unavoidable responsibility for the School directors and teachers.

• Reasons to choose Horace Watson School
For nearly a hundred years, parents have selected the School because of three main reasons: its English, Computing and Sports Programmes; its familiar and relaxed atmosphere and its standards in ethical behaviour.

• What the School expects from the Directors and teachers
It is expected of them to be creative, affectionate and talented persons; open to change; loyal; with a sense of belonging; flexible; responsible; positive and honest.

• What the School expects from the students
It is expected that they may incorporate and embody through their school years the same values that are demonstrated by their directors and teachers.

• Evaluation criteria
Our management style will of course reflect each director’s personal leadership style, but evaluation criteria must always be based on a consensus, so that the evaluation instruments, such as tests and exams, prove to be reliable.

• The importance of continuous training
The School recognizes the value and importance of the on-going professional development of directors and teachers using internal and external training sources.

• Parent participation
The School encourages parents to become involved in democratic participation, convening parents’ meetings and encouraging their interaction to reinforce bonds, strengthen a sense of belonging and foster family-school engagement.

• Disciplinary guidelines
The School has a deserved reputation for its fair and consistent disciplinary regime based upon clearly articulated guidelines to achieve order and mutual respect.

• The importance of adapting to changes
Even though the School is an ancient institution, it is constantly adapting to new internal and external needs and demands. At the same time, it struggles to preserve its traditions and values, such as studying hard and making a continuous effort to achieve all personal goals. In this sense, the School demands a lot from its students and teachers in order to stimulate aspiration and achievement at the highest attainable levels.

•  Adopting new teaching methods
The School assesses and reviews the adoption of new teaching methods flexibly and with common sense, selecting what is more useful; discarding what is not, and modifying what needs to be modified so as to fulfill the School requirements.

• Dealing with the students’ difficulties
Teachers are constantly monitoring their students and whenever a learning or/and affective-emotional difficulty is detected, they report it to their director. The student’s parents are appointed and eventually guided to obtain specialist professional help. In this case, the School  works together with the specialists. Depending on the circumstances, this could be over a short or long time period, during which time expectations of performance will need to be reassessed by the School with the cooperation of the student’s parents at all times.

• Patriotic anniversaries
These are preceeded by project work prepared by the teachers, involving students in questions and answers and encouraging them to reflect and reach personal conclusions. The teachers appeal to their creativity to make these celebrations dynamic, meaningful and educational. 

• Notice boards
They are expected to be presented in a clear and attractive way, and also to present concise and up to date information.

• School uniform and code for personal appearance
The School requires all the students and teachers to pay particular attention to maintaining personal appearance, as a neat and tidy image reflects favourably on individual and collective personal standards; while the uniform supports the student’s identification with the School.  

The former Watson School students deserve a special mention in these pages, being the first to take forward the School ethos into wider society.
The first graduation class was in 1918, and some two thousand and eight hundred students will have graduated during this  first centenary. The School is always pleased to welcome back visits from its alumni. When they were students, they were the inspiration for teacher’s endeavours; afterwards there is an enduring bond.
Some of the alumni come back to enrol their own children, so thus affirming not only that their personal experience was valuable and unforgettable, but also that they believe it should endue for their own offspring.
Undoubtedly, it is in the accomplishments of Horace Watson’s alumni, that one is able to see reflected the School’s motto: As you sow, so will you reap.


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